jueves, 26 de junio de 2008

Una más

Como seguramente mucha gente me ha escuchado decirlo "estoy harto de las mudanzas".
Lo siento, nunca lo he vivido muy bien que digamos. Nunca he dejado de participar en ellas por esto, ni las he boicoteado ni nada por el estilo, PEEEEERO .... no sé, tal vez es algo que me persigue (o simplemente, tan normal, que yo no me doy cuenta que es algo que a todos les sucede).

Todo parecía comenzar bien... tenía el plan macabro de hacerme como que me encargaba de la mudanza de los juguetes de Elena, pero ... mi querida Elenita, afortunada tú que tienes a tu mamá que piensa a todo: "no, porque luego ¿con qué va a jugar la niña?" ... entonces, pues tuve que desistir de ese plan y dedicarme a aquello a lo que secretamente (como una vaca cuando la llevan al rastro) estaba predestinado: cargar cajas y más cajas y más cajas.


Por suspuesto, mientras tanto, las nenas no pudieron evitar la ocasión de chismear un rato y "darse terapia" como dice el Arquitecto Carlos.
Todo eso mientras yo me dedicaba a ... cargar cajas.
Y como en toda buena mudanza de profesionales, pues se rompió uno de esos "lindísimos" regalos/decoración. Ni modo, voy a tener que pensar en ideas para reponerlo. Se aceptan sugerencias.

No hay comentarios.: