

Como buena pareja que empieza, seguido nos toca "cuidar" sobrinitos ... de esos de verdad y de los de tipo "por añadidura".
Esta vez, nos tocó cuidar a Marius y como era tiempo de feria, pues, tendidos como bandidos.
Creo que el que mas se divirtió, fui yo, porque jamás había ido a una feria francesa. Resultado:
Marius: 15 juegos - Tomás : 1 juego (y medio).
Marius, llegando llegando, se puso a jugar a los patitos: unas cubetotas con agua, llenas de patitos (huecos) que hay que "pescar" con unas MUY rudimentarias cañas. Al final, pesco como 2 (porque parece tener 2 manos izquierdas) de los 7 "pagados" y la Au le ayudó al final con los otros 5 ( porque también parece tener 2 manos izquierdas). PREMIO: una espada azul brillante para Marius, que se convirtió en el objeto/juguete más "utilizado" por el chiquitín durante ese fin de semana que lo cuidamos.
NOTA MENTAL: no volver a conseguirle espadas a un niño de 3 años, que tiene muchas ganas SIEEMPRE de jugar a los caballeros (sí duele aunque sean de juguete).


















