Recién que llegué a este país para comenzar mi nueva vida, me dí a la tarea de "adaptarme". Como dicen aquí, tienes que hablar el idioma de los locales, comer como los locales, PERO sin pretender ser local.
Fuera de las ambiciones muy espirituales de "adaptarme", en algún momento me detuve a pensar en los lados frívolos de la adaptación. Con una sola reflexión tuve para detenerme en esa pérdida de tiempo. Se trata de la ropa.
Originalmente, todo era muy sencillo: bastaba con buscarme unas botas impermeables, unos jeans y ropa abrigadora. Todo porque durante 1 año fui "gente topo", no porque viviera en los túneles del riverside, sino porque no iba muy seguido a la civilización. Pero, una vez que tuve que enfocar mi adaptación a la jungla de asfalto, pues pensé en "la playera" el t-shirt como dicen aquí, que me ayudaría. Seleccioné uno BLANCO-ROJO-AZUL. ERROR.
Hoy, después de analizarlo con cuidado, no me queda ninguna duda: todos se visten de negro.
Pero, para su mala suerte, el kaiser de la moda, Herr Lagerfeld, anuncia una colección "blanca". Evoca el encuentro con el lienzo blanco. Evoca, el ánimo social de recomenzar todo desde cero. CLARO, anunció todo esto, vestido con sus lentes negros.
martes, 27 de enero de 2009
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